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martes, 24 de enero de 2012

LAS MÁSCARAS DE JUAN MANUEL DE PRADA


A Juan Manuel de Prada, el insigne novelista, vuelto escritor de libelos, lo he leído y lo he tratado suficientemente como para saber por dónde anda. Conoce como pocos la literatura española de la primera mitad del siglo pasado. Remedó con acierto el “Senos” de Gómez de la Serna con su “Coños” y escribió buenas novelas, aunque parece que se le ha secado el ingenio, atareado como está en cruzadas alquiladas de un sector ultra de la Iglesia. Llegó un momento en que quiso acercarse más a ella( nunca se había retirado del todo) y hablamos y hablamos...Se extrañaba de muchas de las declaraciones del portavoz de la Conferencia Episcopal, se mostraba indignado por la postura de la Iglesia con respecto a Educación para la Ciudadanía y otras cosas, decía quela Iglesia estaba atrasada y hasta se atrevió en el "Septimo velo" a defender la figura del sacerdote abierto y progresista. En su memoria, un familiar sacerdote. Empezó a hacer sus pinitos en la opinión religiosa, los obispos le dieron el premio "Bravo", lo llamaban a dar conferencias por doquier. Yo mismo lo entrevisté una tarde calurosa de julio en su piso de Jacometrezo. En Toledo habló del demonio y de los niños con estraña fiereza y se obsesionó con estos temas del demonio que toca a los menores. Y le dije que tranquilo, que las cosas había que tomarlas con calma y más tarde le tuve que decir que más tranquilo aún. Presentó con elogios el posteriormente denostado libro "Jesus" de Pagola y me dijo que no entendía el barullo que se habia liado al respecto, no tuvo empacho en defender la labor de los religiosos presentando el libro sobre Antón Martin de la BAC con una multitud de Hermanos de San Juan de Dios acompañandolo. Ya antes el ABC lo desplazó a Roma para cubrir la muerte de Juan Pablo II y allí conoció a ciertos personajes del ambito del Osservatore Romano que lo convirtieron en plumilla española en el periodico del Papa ( !!! ¡¡¡¡ ) Entrevistó al cardenal Bertone y se paseó por las logias vaticanas con soltura...como un cardenal de la pluma...Algo buscaba, se decian unos y otros, pero le hacían agasajos y desayunaba no con diamenates sino con birretas cardenalicias
Y de forma paralela ( me lo confesó una tarde almorzando en un lugar muy madrileño,) decidió abordar aún más los temas religiosos y en ABC pontificó de forma alarmante contra todo lo que se movía, pluma alquilada tras un par de cenas con destacados hombres de la comunicación ultra católica. Empezó la conversión. El viejo autor de “Coños” se ha convertido para muchos en el defensor de una ortodoxia que no le pinta. Pero claro...ya pudimos saber que por entonces se estudiaba en Roma el expediente de su nulidad matrimonial, lograda al fin y al cabo, después de que en Madrid lo devolvieran a los corrales. Ya casado felizmente,( felicidades, Sr. Prada) se ha convertido en latigo de religiosos y de progresistas y con motivo de la entrada de un sacerdote en la casa de Gran Hermano, se ha vuelto un Torquemada de tomo y lomo despachandose con inusitada fiereza contra frailes y monjas con palabras de juzgado de guardia, tomando el todo por la parte o lo mismo el rábano por las hojas. Hay quien le rie la gracia y quien le aplaude entre bambalinas. Y es que le gusta crearse su personaje, como un hombre de novela ( aunque creo que anda ahora escribiendo una obra de teatro) Quiso ser Gomez de la Serna, despues Chesterton, despues Castellani y ahora anda queriendo ser don Tomas de Torquemada.....No sabemos en qué estará pensando, cuando vaya desapareciendo del foco mediático católico...Creo que anda en el grupo de Ariza, pero no lo sé porque ni veo , ni escucho ni leo Intereconomia.
Se me ocurre solo advertir a la Iglesia y sus mentores que anden con cuidado...algún día cambiará el papel y dará el vuelco la sartén, cuando vengan otros aires y otras necesidades domésticas. Lo que ha escrito sobre los religiosos en estos días es un panfleto tan desleznable que solo se sostiene conociendo su biografía.....El autor de "Mascaras del heroe" saldrá con una nueva máscara ynos dolerá la cabeza

3 comentarios:

  1. Uno entra esperando algo agradable y se va opuestamente

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    1. La descalificación personal es lo que más le gusta a los de extrema como usted. Vuestro arte, si es que en algún momento existió, se difuminó para dar paso a frasecillas culla última palabra ha de ser un descalificativo. Uno acaba casi vomitando

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    2. Son descalificativos nada ingeniosos e intuibles por el que os escucha. Un muy cordial

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